Exactamente un año después del final de la Segunda Guerra Mundial, Junichi Nakahara lanzó una revista femenina llamada «Soreiyu» (Soleil). Nakahara describió la nueva revista comparándola con una flor, apelando a los lectores con la siguiente proclama: «¡Todos somos seres humanos a quienes nos gusta decorar nuestros hogares con flores!». En medio de la desesperación y la confusión tras la derrota de Japón, esta línea expresaba el deseo de que la revista ayudara a las personas a recordar su dignidad humana, que muchos habían perdido durante la guerra. Además de artículos sobre ropa, cosméticos y peinados, también incluía contenido cultural que había sido restringido durante la guerra. Este libro es un homenaje al legado de la revista.
272 páginas
19 x 22 cm
Texto en japonés/inglés
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