La Canon Snappy Q es de esas cámaras que no se parecen a nada: cuerpo peculiar, flash que salta cuando hace falta y un filtro interno que suaviza las esquinas para dar ese look dreamy muy final de los 80. Es de enfoque fijo: la sacas, disparas y listo. Cero menús, cero paranoia, sólo fotos con vibes suaves y noventeras.
Perfecta para: gente que quiere una cámara sencilla, con personalidad y un toque onírico en las fotos.






Valoraciones
No hay valoraciones aún.